¿Influencias de la banda?
Cada uno tiene influencias distintas, pero creo que todos coincidimos en un amor incondicional a Los Beatles y Los Kinks, en las canciones y las melodías como eje central. Costello, Wilco, Super Furry Animals, Magnetic Fields, Teenage Fanclub, todos estos artistas nos emocionan y nos dan ganas de seguir haciendo música, pero no sé si hay una influencia única y definida en lo que hacemos en términos estilísticos.
¿Están desencantados con el amor?
No, aunque a veces los desencantos inherentes al amor nos inspiran a la hora de escribir. Pero después de un desencanto viene un nuevo encantamiento así que todavía la balanza no se inclinó del todo hacia el primero. Es posible que las letras dejen entrever algún grado de desencanto, pero éste es con las personas y no con el amor per se. Sería muy triste si así fuera.
¿Cuáles son las diferencias de la banda con su antecesora Grand Prix?
En algún punto, esta formación es producto de una madurez y creo que eso se nota, fundamentalmente, en que las canciones son más directas y concisas, como que no necesitamos demasiados elementos para llegar al punto que queremos. Musicalmente, diría que esa es la mayor diferencia. En términos de la lírica, no es lo mismo escribir para una banda que para un proyecto solista, y creo que, sobre todo durante la primera etapa solista (Viva la Vida y Esperando el Fin del Mundo), al separarme de Grand Prix, empecé a volcar en las letras facetas de mi personalidad que no afloraban tanto en la etapa anterior, como la ironía y el sarcasmo. Creo que con Desayuno de Campeones alcancé un equilibrio entre el tono más melancólico de GP y la ironía solista.
¿Cómo llegan a juntarse, en un curioso dúo, con el dibujante Liniers en “Los Encerraditos”?
Liniers y yo nos conocemos desde la última etapa de Grand Prix y siempre admiramos mutuamente el trabajo del otro. Con el tiempo, esto devino en amistad y, sabiendo de su pasión por la música y de su incumplido deseo de participar de un disco no desde lo gráfico sino desde lo musical, le propuse que escribiésemos un tema juntos. Ahí me contó su idea de escribir sobre la gente que se “encierra” a vivir en barrios privados, una idea que me remitía a los Kinks de Village Green, y como yo tenía una música que, aunque tangencialmente, me recordaba al lado más folkie de esa banda, empezamos un ida y vuelta de archivos que concluyó en “Los Encerraditos”.
Sebastián, colaboraste con Turf en su apogeo, ¿mantenés relación, aún hoy, con alguno de ellos?
La verdad es que no, que no los veo hace mucho tiempo.
¿De dónde surge el tema “La Triple A se llevó a mi mujer”?, pese al obvio tributo ramonero.
No es un tributo, es una traducción de “The KKK took my baby away” (risas). Adaptar y traducir canciones al castellano es un ejercicio que siempre me gustó hacer. En “Lejos” de GP lo hice con “I’m in love” de Myracle Brah (la editamos como “Nada más”), y a partir de entonces en cada disco que saco hay una versión en español de algún artista que me guste. No podría decirte de dónde salió la idea para el tema de los Ramones, es una de esas cosas que se te ocurren y funcionan. Últimamente, junto a Nacho (Onda Vaga) y Alvy Singer llevamos este ejercicio al extremo y formamos Los Campos Magnéticos, un grupo en el que trabajamos las canciones de Magnetic Fields en español.
Rubin y los ¿Subtitulados?, ¿por qué?
Cuando llegó el momento de presentarme en vivo después de la separación de GP, me parecía que la banda que me acompaña desde entonces debía tener una entidad, que el nombre “Rubin” no describía el sonido grupal que teníamos. Y como yo trabajo subtitulando películas, series, video clips y esas cosas, me pareció un nombre simpático, y de hecho, a los chicos les encantó. Y desde entonces nos presentamos como Rubin y los Subtitulados.
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